El jihadismo en África Occidental no es nuevo. Es un fenómeno que viene en oleadas, cada siglo o dos, desde el siglo XIV o incluso antes. Lo que antes era una conquista, ahora es una mezcla tóxica de rabia y pobreza con un islam revolucionario.
Pero ahora estamos viviendo otra de esas oleadas.
Yo viví en Malí de 2013 a 2015, trabajando en el proceso de paz —firmado en 2015— que volvió a quebrantarse, y el país está nuevamente en guerra. Mi salida estuvo marcada por el ataque al Radisson Blu, al lado de mi casa, donde murieron más de 20 personas.
Escribí esta novela sobre las razones por las que un joven tuareg pobre podría escoger el camino del terrorismo; sobre su radicalización y su posterior desradicalización entre las bibliotecas de Tombuctú.
Porque leer, conocer y entender siempre ayuda a combatir el extremismo.
Cómprala. Y léela. Es más relevante ahora que nunca.
